viernes, 9 de septiembre de 2016

Alcanzar tus sueños

A veces piensas que aquello que tanto deseas es imposible de alcanzar y la mayoría de momentos intentas bajar de las nubes rápido para no golpearte.
Pues bien, quien me iba a decir que escribiría este artículo desde un avión con destino a New York.
Sobre todo de pequeñita era muy soñadora y me imaginaba como me gustaría que fuera mi vida. Recuerdo estar en la playa, dentro del mar en brazos de mi madre, manteniendo una conversación de como seria la casa de nuestros sueños y que algún día tendríamos.
Bien la casa por ahora aún no ha llegado, esta fabricándose allí arriba y en cuanto esté lista, se materializará.
Este viaje era un sueño que perseguía hace muchos años y aquí sentada lo pienso y aún no me lo creo.
Cuando cogía los billetes de avión me puse a llorar solo de imaginarme en el lugar. Ya os diré las veces que llegó a llorar de alegría cuando me encuentre como una hormiguita en medio de tantos edificios altos. Todo a lo grande.
Este artículo lo escribo como reto personal, para reafirmar que los sueños realmente suceden.
Siempre tenemos algo por lo que el espíritu inquieto se ilusiona por averiguar. Una montaña que escalar, un puesto de trabajo por alcanzar, unos estudios que terminar, un viaje prohibido, una aventura fascinante…
Da igual lo que desees si en ello consigues que tus ojos brillen, que tu corazón palpite rápidamente, que tus ganas por descubrir indaguen en lo más profundo.
Si, siéntete como un pájaro, date el placer.
Nadie te puede parar, nadie ni tan solo puede intentarlo. Porque tus ganas pueden más que todas las dificultades que encuentres por el camino.
Porque el ser nos pide a voces sentir plenitud. El cuerpo no quiere medicamentos que satisfacen momentos, no quiere pensamientos negativos, no permite vivir atrapado en un espacio de tiempo inexistente, estas aquí y ahora, recuérdalo siempre.
Resetéate y encuéntrate.  Si te pierdes en el intento no te preocupes, para encontrar algo primeramente lo has de perder.
Libera tus emociones y no reprimas nada. Te apetece llorar, llora, si quieres reír, ríe… que puede pasar?
Pues simplemente que lo vas a disfrutar inmensamente sea lo que sea.
A unos minutos de llegar a mi destino y respirar profundamente cuando se abran estas puertas, solo puedo decir una cosa…
Sueña…y nunca dejes de soñar

                                                                                                                                                           Yasmina