viernes, 27 de marzo de 2015

Judías verdes


Es de origen de Centroamérica y de Suramérica, actualmente se cultiva y distribuye por casi todo el mundo. Los principales países productores de judías verdes son Estados Unidos, Japón, China, España y Francia.
Es una planta herbácea anual trepadora del grupo de las leguminosas y de la familia de las fabaceae. Su vaina suele ser  aplanada o cilíndrica y mide más o menos de unos 4 a 15 cm de alargada según se cosecha o  la variedad. Existen gran cantidad de especies con diferente semilla de diferentes colores y dependiendo de la variedad de la especie, su flor será de un color u otro, pero la más común es de color blanco.
Se cultiva en lugares de clima Cálido y suave, donde el calor del sol llegue al tallo de la planta.
No soportan las heladas por lo que la temperatura no deberá de estar por debajo de los 10º C.
Existen dos tipos de judías verdes: Las de mata baja y las de mata alta (que requieren un tutorado para que crezcan correctamente).

Cultivo:

El cultivo va desde principios de la primavera en sitios que tengan el clima suave. Y en zonas más frías últimos de primavera y verano.
Así que para sembrar las judías verdes, buscaremos una zona del terreno que este expuesta al sol. Se puede plantar a siembra directa o plantel.

Siembra:

Las de mata baja haremos unos surcos y haremos unos agujeros más o menos a 1,5 
o 2 cm de profundidad depositando la semilla enterrada y dejando una distancia aproximadamente de 15 o 20 cm entre cada uno.




Las de mata alta preparado el surco, haremos agujeros a unos 4-5 cm de profundidad,depositando la semilla y enterrándola con una separación de unos 30 o 40 cm.
Para esta especie trepadora será necesario preparar con cañas, una estructura juntándolas a una distancia aproximada de 2 m entre ellas, en forma triangular entre los dos lados del surco como tutorado, para que la planta pueda trepar entre ellas para arriba.



Y según vayan trepando como ayuda para que se aguante, las ataremos con cinta o cordel siempre sin estrangular la planta para no dañarla.
Requieren suelo húmedo  pero no encharcado. Así que en principio de su cultivo, cuando todavía no hace tanto calor la regaremos menos, para que no se pudra la raíz y la caída de la flor en primavera.
Debido a que la familia de las leguminosas tienen la capacidad de fijar el nitrógeno en la tierra, no necesitara de abono y a la misma vez cuando terminemos con su cosecha y las retiremos, podremos plantar cualquier otra hortaliza, aprovechándose esta misma de todo el nitrógeno que ha dejado la leguminosa en la tierra


Se lleva bien con:

Las judías verdes se lleva bien con zanahorias, coles, pepinos, fresales, perejil, patatas y tomates.

Se lleva mal con:

Las  judías verdes se llevan mal con cebollas, ajos, puerros e hinojos.

Cosecha:

Su recolección  se hace salida  la vaina, durante todo el verano hasta que las vainas van desapareciendo.




Prevención de enfermedades:

 Las judías verdes pueden sufrir ataques fúngicos, como el mildiu o el oídio y de insectos como la mosca blanca.
Mantenimiento con cobre para enfermedades y  un preparado 15 o 30 días de jabón potásico con agua y aceite de men o de karanja.





Producir tus propias semillas:

Dejaremos unas cuantas vainas vigorosas de judías verdes madurar en la misma planta sin cosechar, hasta que se sequen y se vuelvan como  amarillentas.
Cuando pasen este proceso las cosecharemos y desecharemos las vainas, obteniendo las semillas de dentro secas.
Las guardaremos en un tarro hermético para el próximo cultivo.

El uso de la judía verde en la cocina:

 La judía verde se consume en fresca con su vaina verde o la semilla seca. Se pueden hacer hervidas, al vapor, en ensaladas, potajes, caldos, como guarnición…

Para conservar las judías verdes:

El sistema de conservación de las judías verdes es congelarlas o hacer conservas.



Propiedad nutricional:

Es rica en hierro, potasio, calcio, magnesio y fósforo. Es rica en vitamina C y B.

Propiedades terapéuticas:

Es muy importante no consumir judías verdes crudas, ya que contienen una sustancia toxica que puede producir fuertes molestias intestinales y estomacales. Esta sustancia se elimina por cocción.
Activan los procesos enzimáticos y son beneficiosos para los nervios y situaciones de estrés.

Fomentan la digestión y la regeneración de la sangre.


Frase positiva:
En todo momento recibo ayuda divina.