viernes, 5 de diciembre de 2014

LAS NECESIDADES ALIMENTARIAS EN LA MADUREZ


Centramos especial atención a nuestra alimentación cuando somos pequeños pues sabemos que el cuerpo se ha de desarrollar y para hacerlo necesita el aporte suficiente de muchos nutrientes. 





Hay diferentes etapas en la vida en las que necesitamos aportar más nutrientes para fortalecer y ayudar a nuestro organismo a avanzar mejor. 
En este artículo vamos a ver que necesitamos en la edad adulta o mejor definida como la madurez.

La buena alimentación para llevar una vida saludable en este ciclo es fundamental. Hay personas que irradian juventud aunque su edad sea avanzada pues no hay mejor pócima que una alimentación consciente.

Beber el agua necesaria al día es muy importante para hidratar cada una de nuestras células y mantener una piel tersa y bonita. Con los años sentimos menos necesidad de ingerir líquidos. Es muy importante beber 1,5 o 2 litros al día, aunque no se tenga sed, ir bebiendo aunque sean pequeños sorbos.

Las proteínas adoptan un papel muy importante ya que tienen muchas funciones estructurales (forman tejidos, estructuras celulares…), energéticas ya que aportan 4 kcal/g, de reserva de aminoácidos, transporte (como la hemoglobina), enzimática, reguladora, defensiva (crean anticuerpos y actúan contra agentes extraños. Por lo tanto una carencia de proteínas puede provocar una desnutrición proteica y eso hace que se acelere el envejecimiento entre otros. Es importante repartir el aporte de proteínas durante todo el día.

El aporte de hidratos de carbono es importante aunque estos han de ser de absorción lenta como son los integrales (pasta, arroz, pan…). Evitar sobretodo los azúcares ya que en esta etapa se suman más casos de intolerancia a la glucosa por la edad, desequilibrio alimenticio, falta de ejercicio, etc. Si queremos evitar un posible caso de diabetes (tipo II) debemos controlar la ingesta de los hidratos, en especial los de absorción rápida.

Las grasas que provengan de alimentos como los frutos secos, pescado azul, legumbres, aceite de oliva son ideales en la dieta. El aporte de grasas saludables nos ayudara a controlar el colesterol y proteger el organismo.

Evitaremos embutidos, patés, carnes rojas, bollería ya que estas son grasas no saludables que hacen incrementar el colesterol entre otras enfermedades.

Las vitaminas son micronutrientes indispensables, aportan muchos antioxidantes, los cuales nos mantienen jóvenes ya que previenen del envejecimiento celular. Entre ellas está la vitamina A, C y la E.

 Las vitaminas del grupo B son vitales para mantener un correcto equilibrio en el sistema nervioso.

Minerales como el calcio que ayudan a los huesos (previniendo de enfermedades como la osteoporosis). Es de especial importancia antes de la menopausia enriquecer la dieta con alimentos ricos en calcio como: sésamo, yogurt, verduras, legumbres, frutos secos, pescados, huevo, etc.

Una buena dosis de hierro para prevenir casos de anemia, zinc, yodo, cromo (previene y equilibra la diabetes), selenio (evitan el envejecimiento) y muchos más oligoelementos que nos ayudan a estar fuertes y sanos.


Evitaremos eso sí, el sodio ya que, un abuso de este, aumenta nuestra presión arterial.




Lo importante es llevar una dieta equilibrada, intentando aportar durante el día alimentos ricos en estas propiedades. Hacer ejercicio habitualmente. Disfrutar de cada momento riendo pues reír no marca arrugas como se cree sino que aumenta tu vida y rejuvenece.