viernes, 16 de mayo de 2014

Soja texturizada

Conocida por todos, la soja es hoy en día un alimento muy utilizado, que encontramos en todos los grandes y pequeños comercios de alimentación.

Hay varios productos en el mercado compuestos de esta leguminosa como son: la salsa de soja, los brotes de soja, el miso, la harina de soja, el aceite de soja, la leche de soja, el tofu, lecitina, la mantequilla de soja…

En este artículo vamos a explorar la soja texturizada, que es, como la podemos tomar, que nos aporta…

Es una alternativa para aquellas personas que siguen dietas vegetarianas, veganas o que padecen problemas de colesterol. También la puede tomar todo el mundo inclusive los niños. 

La soja texturizada la encontramos en envases transparentes bajo diferentes marcas y formatos. Tienen apariencia de cereal y hay varios tamaños de grano: fino, normal o grueso. Según gustos se puede escoger uno u otro.


El precio es económico, oscila entre 1€ y poco a 4€ dependiendo de la cantidad. El que tenemos en casa costó 2,70€ y está muy bien calidad/precio.

El proceso que utilizan para texturizar es extraer primeramente el aceite del haba de la soja y luego desechan la piel. Una vez la harina se ha secado se comprime para cambiar la estructura de las fibras, para conseguir así un producto final con una textura parecida a la de la carne.

Ya sabemos cómo se produce. Ahora veremos cómo utilizarla, sus propiedades y seguidamente los platos estupendos que podemos crear con ella.

Como viene deshidratada hemos de hidratarla o bien con agua o si se desea adquirir más sabor con caldo. Ponemos la soja texturizada en un bol y añadimos el doble de volumen de agua, dejamos reposar y al cabo de unos minutos veremos que ha cambiado la consistencia dura a jugosa, parecida a la de carne picada. Hay envases que especifican la manera de uso y algunos indican que hay que hervir el agua, parar el fuego y añadir la soja y dejar reposar 5min. Antes de usarla miraremos el etiquetado para cerciorarnos de ello.

Las propiedades que tienen son infinitas y todas ellas muy beneficiosas, vamos a conocerlas. Es rica en proteínas inclusive más que la carne, hidratos de carbono y es baja en grasas, ya que apenas contiene. También contiene fibra, minerales (hierro, calcio, magnesio…) y vitamina E y vitaminas del grupo B. Hay que tener en cuenta que contiene muy poca vitamina B12 esta es muy importante en nuestra dieta y debemos tomarla mediante otros alimentos como la carne, huevos, lácteos y pescado azul. 
Para personas que son vegetarianas estrictas es recomendable algún suplemento para mantener los niveles adecuados. Algunos alimentos de origen vegetal que tienen una pequeña cantidad de vitamina B12 son el germen de trigo, la levadura de cerveza, las algas y la que hemos mencionado anteriormente, la protagonista de este artículo, la soja.

Vamos a ver qué recetas sabrosas podemos elaborar:

  •          Pastas (macarrones, lasaña, canalones…) 
  •          Hamburguesas, albóndigas…
  •          Salteado de verduras con soja
  •          Berenjenas o calabacín relleno



Hay un sinfín de posibilidades, para gustos colores. Nosotros en casa hace unos días degustemos un exquisito plato de soja texturizada con espárragos verdes y arándanos.  

     
      Es bueno conocer todo el amplio abanico de alimentos que tenemos y hacer una gran fiesta de sabores con todos ellos. Nuestro paladar y nuestro ser nos lo agradecen.