viernes, 31 de octubre de 2014

Manzanilla alemana o Matricaria recutita




La manzanilla alemana es  de la familia de las asteráceas de flores blancas de forma de margaritas, con tallo tierno y sumidades floridas que se usan tanto secas como frescas en infusión, con un olor aromático y de gusto amargo. Se la confunde muchas veces con la manzanilla común.
Es nativa de la región de los Balcanes, desde donde se difundió hacia Europa, se ha naturalizado en algunas regiones de América. Y se cultiva para su uso industrial. Crecen en suelos bien drenados, con bastante sol y resiste las heladas, la escasez de nutrientes y la acidez del suelo.


Tanto la manzanilla alemana (Matricaria recutita) como la manzanilla romana (Anthemis nobilis) tienen las mismas cualidades terapéuticas, solo que la alemana es más dulce e intensa y  la romana tiene un gusto más amargo. Ambas las podemos encontrar en la herboristería tanto para infusiones, como en aceite esencial.

Propiedades:

La manzanilla alemana es digestiva, sedante, tónica, carminativa, antiséptica, emenagogo, vasodilatadora y antiespasmódica.

Contraindicaciones:

No se recomienda el uso de la  manzanilla durante el embarazo, ya que puede causar contracciones uterinas y aborto.

Infusiones:


La infusión de manzanilla alemana, nos puede servir para favorecer las expulsiones de gases intestinales, dolores de cabeza, menstruales, digestivas y dentales.

También nos puede ayudar en resfriados, dolores de garganta, fiebre, tos, asma, nerviosismo, como relajante y favorecedor del sueño.


Elaboración:

Se prepara la infusión con las flores secas de manzanilla alemana de la siguiente manera.
Por cada taza de agua hirviendo, una cucharada sopera rasa de flor seca de manzanilla alemana.
La dejaremos reposar entre unos 10 o 15 minutos.

Uso externo:



El aceite esencial de manzanilla en diferentes técnicas:

El aceite de manzanilla es analgésico, antiinflamatorio, tonificante de la piel, sedante y desinfectante.

Masaje:

El masaje con aceite de manzanilla nos va a servir para relajarnos y es mucho más efectivo en pequeñas dosis. En casos de migraña, dar masaje en las sienes con una gota de aceite esencial.


El aceite de manzanilla junto con  aceite de cayeput y enebro, nos va a servir para la artrosis y reumatismo.
Para la celulitis la mezclaremos con aceite de orégano, geranio, limón y albahaca.

Elaboración:

Por una cucharada de aceite vegetal que podría ser de almendra, caléndula, germen de trigo, de oliva…
Dos gotas de aceite de cada planta que añadáis.

Ejemplo:

Reuma: 1 cucharada sopera de aceite de almendra +  2 gotas de manzanilla + 2 gotas de cayeput + 2 gotas enebro

Baños:

Llenar la bañera de agua y añadir una cucharada sopera de aceite vegetal y seis gotas de aceite de manzanilla. Este baño nos va a servir como sedante para pieles sensibles.

Compresas:

Compresas calientes:

Añadir 6 gotas de aceite esencial por litro de agua.
Empapar la compresa con esta agua, escurrir y poner en la zona a tratar.
Nos servirá para furúnculos, flemones e infecciones urinarias.


Compresas frías:

Añadir 6 gotas de aceite esencial por litro de agua.
Empapar la compresa con esta agua, escurrir y poner en la zona a tratar.
Nos puede servir para la tendinitis y esguinces.




 Mascarilla facial para pieles normales o secas:

Utilizar una base de un yogur natural y una de harina de avena, añadir 2 gotas de aceite esencial de manzanilla, sándalo, palo de rosas y zanahoria. También añadiremos 10 gotas de aceite de germen de trigo.


Lo mezclaremos todo bien hasta conseguir una pasta homogénea para ponerla en el rostro durante 10 o 20 minutos según nos apetezca.
Luego con papel de servilleta o una toalla mojada, retiraremos la mascarilla y nos lavaremos bien el rostro.

Aromaterapia:

Difusor de esencias florales:

El aceite esencial de manzanilla nos puede servir para relajarnos en cualquier momento del día.

También nos puede ayudar a aumentar los beneficios de cualquier actividad relajante que hagamos como meditar, yoga…



Frase positiva:

Todas mis experiencias son oportunidades para aprender y crecer.

jueves, 23 de octubre de 2014

ALIMENTACIÓN Y EMBARAZO



Una de las etapas más bonitas de la vida, donde sentimos miles de cambios dentro de nuestro cuerpo y fuera de él. Donde empezamos a hacer un lugar enorme de nuestra existencia para dárselo a otra gran personita que viene de camino. Es de especial importancia que seamos conscientes de nuestra alimentación antes, durante y después del embarazo.



Antes de gestar es aconsejable seguir una dieta equilibrada rica en ácido fólico. Esta vitamina es buena  para las células, ya que ayuda al correcto crecimiento del ser humano y para el desarrollo adecuado del feto. Se debe ingerir unos 400mcg diarios de ácido fólico en forma de comprimidos, capsulas, líquido, 3 meses antes y durante los primeros 3 meses de embarazo, así ayudamos a prevenir posibles malformaciones. Para el buen funcionamiento del ácido fólico (vitamina B9) es bueno tomarlo junto con vitamina B12 (cobalamina). 

Alimentos necesarios durante todos los meses de embarazo:

  •      Germen de trigo.
  •      Polen
  •      Levadura de cerveza
  •      Huevo
  •      Legumbres
  •      Pescado y marisco
  •      Frutos secos
  •      Verdura (espinacas, zanahorias, espárragos, pimientos, remolacha, endibia, escarola, calabaza, etc)
  •      Frutas (plátano, piña, arándanos, pera, mango, sandía, etc)


Se recomienda que el aporte de kilocalorías diarias aumente. Por ejemplo si aportamos 1800kcal en nuestra dieta habitual incrementemos 300kcal más, que hacen un total de 2100kcal, para mantener el peso ideal. Se aconseja no ingerir menos de 1800kcal al día en el embarazo ya que puede provocar un déficit de nutrientes en las dos partes.

Cuando el organismo de la madre tiene más demanda es a partir del 4to mes de gestación, debemos aumentar el aporte de vitaminas, minerales y en general de todos los nutrientes.

Es en ese mes cuando se ha de aumentar la ingesta con una dieta de 2500-2750 kcal diarias.

Los hidratos de carbono han de ser abundantes, fundamentalmente aquellos que son saludables para nuestro organismo como los tubérculos, cereales, legumbres…debemos evitar los de absorción rápida que tienen mucha cantidad de azúcar. El desayuno es esencial, deberá ser rico en hidratos para empezar el día con energía. Entre comidas no ha de pasar mucho tiempo pues el cuerpo empieza a coger de las grasas del cuerpo y puede provocar un estado de cetosis.

Las proteínas las encontramos en fuentes como el pescado, carne, huevos, marisco, etc. Se aconsejan que sean de AVB (alto valor biológico) y se ha de aumentar la cantidad en 100-115 gramos diarios.

Las grasas han de ser equilibradas de 20 a 30 gramos diarios. Evitaremos las grasas procesadas como la margarina y recomendaremos las grasas del aceite vegetal, pescado azul, frutos secos, etc.

Los minerales
Hierro (es vital para prevenir la anemia y por eso es necesario una dosis de 25 a 30 mg diarios), zinc (interviene en la formación y mineralización de los huesos y de los órganos reproductores, refuerza el sistema inmunitario, entre muchas propiedades que tiene. Se encuentra en alimentos como: el marisco, pescado, carne, hígado de animal, polen, plátanos, nueces, espinacas, etc), calcio (este mineral es muy importante, se han de consumir 1200mg diarios para prevenir de posibles descalcificaciones de la madre), magnesio (tomando una dosis de 450 mg diarios conseguimos prevenir de padecer calambres musculares sobretodo en las piernas y hormigueos. Los frutos secos aportan mucho magnesio, en especial las nueces y almendras), yodo (Se debe consumir pescados y mariscos ya que contienen yodo y este es fundamental para el correcto desarrollo del cerebro del feto. La dosis necesaria es de 175 mg diarios aunque si se pasa de esta cantidad no hay peligro ninguno).

Las vitaminas
Es muy importante también el aporte de vitamina E (vitamina antioxidante que actúa protegiendo los lípidos de las membranas celulares permitiendo así más vitalidad. Se encuentra en alimentos como los cereales, legumbres, aceites vegetales…), vitamina A (fundamental para la buena anidación del óvulo fecundado), vitamina B6 (fundamental en la formación del sistema nervioso),

Llegados a este punto he de remarcar la importancia de llevar a cabo una buena alimentación desde el principio del embarazo. Conseguimos evitar complicaciones y subministramos a la madre y al hijo su fuente necesaria de nutrientes.

Una vez hemos tenido a nuestro precioso bebe hemos de darle mucha importancia a la fase de la alimentación de la mujer durante la lactancia.

Los primeros días después del parto la madre segrega calostro este es primordial para la alimentación del bebe ya que aumenta sus defensas, inmunizándolo. Esto es debido a que contiene el triple de proteínas que la leche y éstas son globulinas inmunes. La grasa del calostro contiene una gran dosis de betacaroteno, vitaminas del grupo B y selenio.

Aquí es muy importante que la madre tenga una buena dieta equilibrada y tome levadura de cerveza, polen o germen de trigo  ya que aportan grandes nutrientes. También es fundamental aumentar la cantidad de líquidos con bebidas nutritivas como la leche de almendras, soja, zumos de frutas e infusiones de anís, este último se utiliza para incrementar la lactación.

Hay que evitar otros alimentos en la lactancia que pueden provocar rechazo por parte del niño. Por ejemplo, los espárragos o las alcachofas que contienen unas sustancias aromáticas que alteran el sabor de la leche materna.





Sanos y bien alimentados, es momento de disfrutar una bonita etapa que nos da la vida.

viernes, 17 de octubre de 2014

Patatas al pimentón

  



Ingredientes: (Para 5 personas).


5 Colas de rape.
3 Puñados de almejas gordas.
10 Patatas grandes.                                       
1 Cucharadita colmada 
de postre de Pimentón dulce.
1 Cucharadita de pimienta molida.
Sal.

Ingredientes para la picada

3 o 4 Dientes de ajo.
1Cucharada colmada de postre de comino molido.
1 ½ Pimiento choricero.
2 Tomates.
Aceite de oliva.




Elaboración

Primero pelaremos y lavaremos las patatas, cortándolas a trozos como en la foto.
En una cazuela grande pondremos en crudo las patatas, los tomates lavados enteros sin pelar, las almejas, 1 ½ Pimiento choricero enteros limpio de pepitas, sal, la pimienta y el pimentón dulce.
Lo cubrimos de agua y encenderemos el fuego.
Cuando empiece a hervir probar de sal, para que este al punto.
Dejaremos que hierva unos 5 minutos y añadiremos las colas de rape.









Cuando estén cocidas las patatas, paramos el fuego y en un tarro de moler sacaremos los pimientos choriceros.
Y en un plato aparte los dos tomates para pelarlos y añadirlos al tarro de moler.
Cuando añadamos los tomates pelados junto con los pimientos choriceros, medio vaso de aceite. Echamos los ajos pelados y cortados.
Pasaremos a molerlo todo y esta picada servirá para echársela en el momento de parar el fuego a la cazuela, dejaremos 1 minuto de reposo para que deje de hervir.








Importantísimo: No debe de hervir para echar la picada, porque ocurre como con la mayonesa, se os cortaría y quedaría todo el aceite por encima. Como tampoco se puede recalentar en el fuego.








                                                                      Begoña





viernes, 10 de octubre de 2014

Sal del Himalaya


Sal del himalaya (comprada a granel)
Hemos sentido hablar de esta famosa sal y muchos de nosotros nos preguntamos de donde procede, que beneficios tiene y que diferencia hay entre este tipo de sal y la sal común de mesa de toda la vida.

Pues bien esta sal se encuentra en las montañas de Pakistán.

Se trata de una sal pura, no ha estado refinada lo cual significa que tampoco se han perdido sus nutrientes.

La diferencia entre las dos es muy importante, ya que una solo contiene cloruro sódico y la del Himalaya contiene a más a más de sodio múltiples propiedades más que hacen de ella una excelente invitada en nuestra cocina. Contiene los 84 elementos minerales presentes en nuestro cuerpo.

Entre sus beneficiosos podemos destacar:
-Mejora la circulación, previniendo así de posibles varices.
-Regula la acidez de las células, sobretodo las de cerebro.
-Regula el agua corporal.
-Regula el sueño.
-Su contenido en magnesio la hace ideal para los músculos del cuerpo previniendo así de posibles calambres.
-Descongestionante.

En el mercado existen más sales que no han sufrido estos procesos de refinamiento. En herbolarios podemos encontrarlas y son muy buenas para nuestra salud.

También existe un debate entre si es buena o mala. Hay quienes hablan milagrosamente bien u otros que no creen de sus propiedades.

Cada cual con su propio criterio es digno de admirar. Bajo mi punto de vista  creo que da igual el nombre de la sal o el aspecto que presente, si no ha sido refinada será por excelencia mucho mejor para nuestro organismo que una sal muy tratada, en general como la mayoría de alimentos de esta sociedad. 

Muchas personas se preguntan entonces si deben o no tomarla, pues ahí  respondo que deben escuchar su propio cuerpo, que perciben, e informarse bien de cada alimento que se consume, mirando siempre la etiqueta y entonces podrán sentir realmente  que es mejor para uno mismo.




viernes, 3 de octubre de 2014

Paella de Marisco con Bogavante

















Ingredientes: (5 comensales).

400g. de arroz blanco o integral.
1 Bogavante.
2 Sipias frescas.
2 puñados de almejas grandes frescas.
10 Gambas yeyé frescas.
10 Mejillones.
1 Pimiento verde.
½ Pimiento morrón.                      
1 Cebolla.
1 o 2 Tomates maduros.
2 Dientes de ajo.
Perejil.
Pimienta negra molida.
Colorante alimentario.
Azafrán de pelo.
Sal marina.
Aceite de oliva.


Ingredientes para el fume

Variado de pescado para sopa.
1 Tomate.(yo he echado 6 pequeños).     
1 Cebolla.
2 o 3 Dientes de ajo.                                                                                    
Elaboración del fume:

Pondremos todos los ingredientes en una olla con agua a cocer y el caldito que obtengamos lo guardamos para lo último de la paella.



Preparación de los ingredientes

Primero limpiaremos los mejillones y la sipia  partiéndola a trozos pequeños, añadiéndole un poco de sal.





El bogavante le diremos a la pescadera que nos lo prepare a trozos para la paella. Y nosotros lo reservaremos en un plato junto con las gambas añadiéndole sal para que se la chupe mientras empezamos a elaborar la paella.
Las almejas nada mas comprarlas al llegar a casa las pondremos con agua y sal, para que expulsen toda la tierra.

En un plato dejaremos limpio y cortado los ingredientes:

El pimiento verde partidos a trozos pequeños.
El pimiento morrón troceado a tira largas. 

La cebolla y el tomate rayada o molida.
Y el ajo troceado a trozos diminutos.




Elaboración

Pondremos una paella o cazuela grande al fuego con un poquito de aceite de oliva.
Freír las gambas, vuelta y vuelta y sacarlas en un plato para reservarlas para lo último de la paella.
Añadiremos la sipia troceada dejándola un par o tres de minutos, removiéndola a fuego medio.
Seguidamente echamos el pimiento morrón y verde y salteamos otros dos o tres minutos.








Seguidamente añadiremos las almejas escurridas del agua y sal.
Añadiremos la cebolla molida, el perejil y el ajo troceado. Cuando dore todo esto a fuego medio le echaremos el tomate molido, dejándolo sofreír unos 5 minutos, para que se junten todos los sabores y se nos quede bien tierna la sipia.
Echaremos el arroz, removiendo constantemente con la cuchara de palo. Para que se fría un par de minutos y no se nos pegue.
Previamente iremos añadiendo el fume hasta cubrir el arroz, sal,  el bogavante, los mejillones, un poco de pimienta, el colorante (para que le de color) y un poquito de azafrán de pelo (para que le dé gusto).
Dejaremos cocer hasta hacer el arroz al gusto, más o menos son entre 15 o 20 minutos.
















Cuando falte 5 minutos para que este hecho el arroz, pondremos las gambas reservadas por encima y le quitaremos a los mejillones la mitad de la closca, para adornar alrededor de la paella.
Todo listo para comer, así que si tenéis invitados, vais a quedar como reyes en la mesa.
Buen provecho.


                                          



                                                                                Begoña