viernes, 26 de septiembre de 2014

Enfermedad y emociones


Cada vez son más las personas que sufren algún tipo de enfermedad y las cifras aumentan de forma alarmante.




Esto es debido al estrés, alimentación, emociones no digeridas y al enfoque de ver las cosas.













En la vida, conforme vamos caminando, experimentamos y sentimos una serie de acontecimientos que se producen en nuestro ser. Cada persona siente de una manera distinta y reacciona ante una circunstancia de modo diferente con respecto a otra.

A veces no aceptar, perdonar o intentar digerir algo puede provocar un bloqueo en algún punto de nuestro cuerpo, causando a la larga, sino se trata, una posible enfermedad.






Pongo el ejemplo de un trabajador, que levanta diariamente mucha cantidad de peso, y al hacerlo coloca mal la espalda. Con el tiempo seguramente padezca alguna hernia,  contracturas, lumbalgia, etc. Un cúmulo de cosas que a la larga pasan factura.
Es como llevar una carretilla e ir llenándola hasta tal punto que no cabe nada mas y revienta. Todo se esparce y desestructura todo el equilibrio. En este caso, es debido a una mala posición aunque lo mismo ocurre con las emociones. Cuando nos sobrepasa una situación nos desbordamos.

En mi entorno y en la mayoría de vosotros seguro que conocéis a alguien cercano que padece alguna enfermedad.
Pues bien propongo una cosa: intentar buscar información de la relación que hay entre la enfermedad de la persona y la/las emociones por las que puede ser generada. Es increíble la información que vais a recibir. 

Debemos escuchar nuestro cuerpo, que es lo que nos pide, que es lo que le podemos ofrecer. Cuando nos duele algo esperamos ir a la consulta del médico a que nos quite todos los dolores con una simple pastilla y no nos damos cuenta que la pastilla lo único que hace es actuar calmando el dolor pero no nos cura. En cambio sanar emocionalmente y llevar un estilo de vida saludable, te encamina a obtener mejores resultados.
Con esto no juzgo el trabajo profesional de los médicos y no digo que se tenga que dejar de ir aunque hay que ser conscientes muchas veces y tomar alternativas. Ni todo es blanco, ni todo es negro. 

Un buen ejercicio también es coger un papel, un bolígrafo y anotar que sentimos, que y como podemos intentar cambiarlo. Nos cuesta adentrarnos en nosotros mismos aunque es la mejor manera para aflorar, sanar y poder así avanzar. 

Ser consciente es la clave para evolucionar y eso se consigue con el trabajo interior y no me refiero a la meditación, cada persona debe encontrar su camino y sus herramientas. Lo más importante es la actitud de querer cambiar y seguir hacia adelante.


Quiero dar ánimo y todo mi apoyo a todas las personas que lo necesitan en 
éste momento. No estamos solos.









Hay una frase muy bonita que dice así: 
"Lo que más me sorprende del hombre occidental es que pierden la salud para ganar dinero, después pierden el dinero para recuperar la salud. Y por pensar ansiosamente en el futuro no disfrutan el presente, por lo que no viven ni el presente ni el futuro. Y viven como si no tuviesen que morir nunca y mueren como si nunca hubieran vivido."

Dalai Lama



                                                                                                                                       Yasmina


viernes, 19 de septiembre de 2014

Berenjenas rellenas de verduritas y atún
















Ingredientes: (Para 6 comensales).

20 Berenjenas pequeñas.
4 Pimientos verdes pequeños.                   
1 Calabacín.
2 Tomates medianitos.
2 Dientes de ajo.
200g. De atún en conserva.
Queso rallado.
Aceite de oliva.
Sal marina.



Ingredientes para la 

bechamel

1 Cebolla.
Aceite de oliva.
30g. De harina de maíz.
Leche de soja (o leche desnatada).
Sal marina.




Elaboración de la bechamel

En un cazo al fuego añadimos, unas dos cucharadas soperas de aceite y la cebolla molida.
Sofreír dos minutos la cebolla y añadir la harina de maíz hasta hacer tostar un poco.
Añadimos la leche seguidamente y sal, sin dejar de remover hasta espesar.
Si lo hacéis manualmente y os quedan grumos, podéis pasarlo por la batidora.


Consejos

Primero me gustaría comentaros, que esta receta la he elaborado con berenjenas pequeñas del huerto, y es mucho más laboriosa que si las hacéis de un tamaño más grande.
Así que si queréis hacerlas más grandes, tenéis que contar una berenjena por comensal. En este caso para 6 comensales serian 6 berenjenas con estos mismos ingredientes.
Luego lo de la bechamel es opcional, ya que sin bechamel y con un poco de queso por encima, también están muy buenas.
O también si preferís juntar la pasta con la bechamel, en vez de añadirla por encima, pues también.
Bueno aquí tenéis variedad de opciones para hacerlas a vuestro gusto.
Aclarado esto pasemos a elaborar la receta.

Elaboración

Primero lavaremos los pimientos, el calabacín, los ajos y los tomates, dejándolos preparados en un plato partido todo a trozos pequeños.
Lavaremos bien las berenjenas y le cortaremos el rabillo corteándolas por la mitad.
Las pondremos directamente abiertas en la bandeja del horno, cortando toda su carne alrededor y a cuadros, como veis en la foto.
Esto se hace para que no cueste tanto de vaciar la berenjena o si son más grandes, hornearlas unos 15 minutos para que lo de la parte de la piel no os quede cruda. En este caso no nos hará falta hornear primero, porque son pequeñas y se hacen bien.
Vaciamos las berenjenas con la ayuda de una cuchara.


Pondremos una sartén con aceite de oliva al fuego para sofreírlo todo.
Primero echaremos los pimientos y la carne de las berenjenas troceadas que se hagan dos minutos.
Luego añadiremos el tomate, el ajo y el calabacín, salteándolo todo aproximadamente unos 10 o 15 minutos a fuego medio.
Añadir sal al gusto.










Una vez hecho esto, le añadiremos el atún y lo moleremos todo junto hasta que quede hecha una pasta. Yo suelo molerlo porque a mi hijo no le gusta encontrarse los tropezones de verdura. Pero si queréis también podéis dejar los trocitos de verdura y el atún desmenuzado.




                                                
                




Una vez elaborada la pasta, pasaremos a rellenar las berenjenas.
Añadiremos un poco de bechamel por encima y queso rallado.
Hornear hasta que se doren y se vean hechas.


                                                             
                                                                                                                                             Begoña




viernes, 12 de septiembre de 2014

FRUTA DESHIDRATADA CASERA

Este método para comer fruta es ideal para aquellas personas deportistas, como snack saludable, para hacer ricas ensaladas y platos originales, para ayudar a que tus hijos disfruten más de ella o simplemente porque te encanta.

Al ser caseras sabemos que son 100% naturales, ya que no contienen ningún conservante y son fáciles de elaborar.


Vamos a prepararlas:

  1. Escojemos las frutas que más nos gusten y seleccionamos las que tengan menos golpes y mejor aspecto. 
  2. Las lavamos y cortamos como mejor vayamos a consumirlas. Se pueden trocear finitas a rodajas, a taquitos, en forma de corazón o como tu creatividad fluya más.
  3. Las metemos en un bol lleno de agua y zumo de limón. Con este método evitamos que se oxiden.
  4. Precalentamos el horno a 130º grados y preparamos una bandeja con un papel donde vamos a  extender toda la fruta bien separadita una de otra, esto nos ayuda a que se sequen mejor.
  5. Vamos dando la vuelta a las frutas y  las dejamos durante 2h más o menos
  6. Las sacamos y dejamos enfriar.
  7. Deben estar bien deshidratadas para que a la hora de almacenarlas nos puedan durar tiempo, de lo contrario si contienen agua se pondrán en mal estado. Un buen sitio de conservación  puede ser en un tarro de vidrio.


IDEAS PARA COMERLAS
  •     En ensalada junto con frutos secos. Nos proporciona sabores de contraste      dulce y salado.
  •     En una bolsita mientras paseamos por la montaña o vemos la televisión.
  •     Un rulo de queso de cabra con frutas deshidratas por encima.
  •     Como aperitivo.
  •     En repostería para diferentes postres. 
  •     Con helado, bizcocho, sorbetes, etc.
  •     En el yogur.


Hay muchas maneras de endulzarnos la vida y esta es una de ellas. 
Aquí tienes el antes y el después. Su sabor es como el de una cuche ya que al evaporarse toda el agua se concentra el azúcar. 

Antes: fruta fresca recién cortada

Después: salida del horno



viernes, 5 de septiembre de 2014

Magdalenas Veganas (Con un ligero toque a chocolate)







Ingredientes:

1 Yogur de soja con sabor a chocolate.
100ml. Aceite de oliva.
100ml. Sirope de Agave.
75g. Harina de algarroba.
1 cucharadita de bicarbonato. 
200g. Harina integral              
Canela en polvo.
25g. Avellanas tostadas.
25g. Nueces tostadas.


Elaboración:

En una fuente o bol pondremos el yogur de choco, el aceite de oliva y el sirope de agave.
En otro bol aparte pesaremos la harina de algarroba e integral, añadiéndole una cucharadita de bicarbonato y canela al gusto.
Mezclaremos el bol de la harina en la fuente del líquido, batiéndolo hasta lograr una masa homogénea.











Pondremos los moldes de papel en una bandeja de horno e iremos rellenando con una cuchara poco menos de la mitad.
Las avellanas y las nueces tenéis dos opciones o comprarlas tostadas o tostarlas vosotros en el horno. Yo en este caso solo tengo crudas, las pongo a tostar un rato en el horno hasta que cogen un poco de color.
Las meto en un mortero machacándolas hasta que se queden trituradas a trocitos pequeños.









Las podéis mezclar con  la masa o decorar por encima, que es, como lo he hecho.
Hornear 20 minutos a 170º C.
Estas magdalenas tienen un ligero gusto a chocolate por el yogur de choco que le he añadido. También podréis elaborarlas añadiéndole chocolate desengrasado para darle un toque más fuerte de chocolate o con yogur natural para hacer unas magdalenas normales.







Contra gustos no hay disgustos vosotros podéis escoger con  gusto y buena creatividad.
Animaros hacer esta receta exquisita tanto si sois veganos como si no y tanto vuestro paladar como vuestro cuerpo os lo agradecerá por ser una receta saludable.

Aprovecho la ocasión de agradecer y saludar a todos nuestros lectores seguidores y ocasionales, después de este mes de vacaciones.


                                                                             Begoña