viernes, 20 de septiembre de 2013

El viaje hacía mi isla





A veces sentimos que el timón de nuestro barco danza sin cesar, a la deriva.

Nos mentalizamos o creemos que no hay nada que hacer, que la vida funciona así y la marea nos arrastra hacia las rocas.

Invocamos a la suerte para que nos eche una mano para lograr cambiar la dirección de nuestra trayectoria, hacía una isla paradisíaca repleta de abundancia.

Conformándose así nuestro ser con una simple respuesta de la mente oportunista, que nos aleja más todavía si cabe de lo auténtico e íntegro.

Círculos, piedras, sin salida, etc. En definitiva nos cerramos muchas puertas y culpamos a la vida que no deja de castigarnos.

Muchos son los caminos que te llevan a tu propósito.

 Después de un tiempo algunas personas acaban llegando a su destino, si les preguntas por su felicidad, su respuesta es que no es lo que pensaban, que no les satisface o que no han disfrutado el camino por querer estar en la meta.

Otros llegan en un estado de plenitud inmenso, habiendo disfrutado de un maravilloso viaje lleno de experiencias, oportunidades, milagros…

La diferencia es enorme entre 
ambas.

Saber lo que quieres realmente, dejándote llevar, escuchándote siempre a ti mismo y no a tu exterior, sintiendo cada gesto o cada acción que realizas en tu día a día con plenitud y amor  y ayudando a otras personas es sin duda el camino más bonito a realizar.

Eso sí cada uno tiene el suyo, lleno de vivencias exclusivas o bien para aprender lecciones, subir peldaños, cambiar rumbos…
Solo el destino y tú habláis por igual, la llave está en tu interior.

Así que no esperes a encontrar tu isla, disfruta del paseo en barco, deja que el sol acaricie tus ojos, que el agua salpique tu piel y que el aire te susurre el alma, conéctate contigo, con tu esencia, si tú te sientes bien da igual en que isla termines, como esté la marea o cuantos barcos te cruces, pues tu estado de plenitud y paz te ayudará a que encuentres la solución oportuna para cada circunstancia.

Recuerda es importante ser positivo para atraer grandes cosas aunque más importante es ser positivo cuando no tienes nada o te sientes mal. Todo es pasajero, tiene un principio y un fin.



Ahora es mi momento, MI VIAJE EMPIEZA AQUÍ.