viernes, 10 de mayo de 2013

Autoaceptación

Una voz interior nos dice constantemente que no valemos o que no seremos capaces de conseguir lo que queremos y ese malestar nos provoca pánico, miedos, insatisfacción y frustración.

Aceptarnos tal y como somos es la solución, siendo conscientes de nuestras cualidades y de nuestros defectos. Ayudarnos a entender los momentos de flaqueza y sufrimiento, motivando al ser a superar esos baches.
Compararnos con las demás personas no nos ayudará a encontrar nuestra autoestima sino contrariamente a destruirla. Cada ser es diferente a otro y cada uno tiene un potencial increíble. Hay quien siente que su físico no le agrada cuando se ve reflejado en el espejo, otros no aceptan su tono de voz, sus sentimientos…
Si nos paramos a observarnos hallaremos algo de nosotros que no nos guste y si no encontramos nada seguramente es porque estemos en completa aceptación con nosotros mismos.
Saber qué es lo que no nos gusta es esencial para trabajarnos e intentar solucionar ese punto.

Una buena manera es:

  • Si no aceptamos nuestro físico, nos ponemos enfrente de un espejo o algo que refleje nuestra imagen. Empezando por los pies diciendo que te gusta y que no te gusta de cada parte de tu cuerpo. Cuando te pares en una zona que no te gusta, acaríciala y dile con amor que la aceptas tal y como es, hazle saber lo que hace por ti esa parte de tu cuerpo (por ejemplo si son los brazos, agradéceles el peso y la carga que sustentan, la movilidad y las acciones que te permiten hacer durante el día, etc.) Cuando hallas acabado de examinar todas las partes de tu cuerpo, mírate fijamente a los ojos y afirma, sintiendo dentro de ti “Me acepto tal y como soy, con mis virtudes y mis defectos”. Hacer este ejercicio unos minutos cada día nos ayudará a ir evolucionando, subir nuestra autoestima y aprender a aceptarnos.
  
  • Si no aceptamos alguna conducta, sentimiento, idea o emoción, cogeremos un bolígrafo y una hoja y haremos un recuadro. En la primera fila pondremos el problema o lo que no aceptamos, en la segunda fila escribiremos como nos gustaría cambiar de manera positiva ese sentimiento y en la tercera fila las posibilidades que tenemos para solucionarlo. A veces uno mismo necesita escribir en un papel sus emociones para poder ordenarlas y obtener una mayor claridad de las cosas. Acto seguido lo pondremos en práctica y poquito a poco, día a día iremos trabajando esa parte nuestra. El trabajo constante nos ayudará a obtener buenos resultados. Cada persona necesita un tiempo y es el que encontrareis, no mirando el reloj, ni los días pasar, sino el momento que sintáis esa evolución interna.
NO ACEPTO DE MÍ…
¿CÓMO CAMBIO POSITIVAMENTE   EL CONCEPTO QUE TENGO DE MÍ O DE ESA PARTE DE MÍ?
POSIBLES SOLUCIONES
1...
2...
3...
etc.
1...
2...
3...
etc.
1...
2...
3...
etc.
Nosotros tenemos la llave que abre la puerta al bienestar. 
Los mayores ya hemos hecho un primer paso para auto aceptarnos y ahora iremos con los más peques de la casa.
Todos queremos lo mejor para nuestros hijos, hermanos, primos…

Cuando son pequeñitos es nuestra responsabilidad proporcionarles todo lo necesario para que cuando crezcan aparte de estar bien alimentados, obtengan una seguridad y aceptación para caminar cómodos por la vida y para saber responder mejor ante cualquier problema.
Algunas circunstancias de la educación del niño no dependen solo de nosotros, sino también del entorno en el que se encuentran (amigos, escuela, parque…). Sabemos que educar a un niño no es fácil, no obstante como queremos darles lo mejor, ponemos al alcance de sus manos las herramientas necesarias y valores fundamentales como:
  • Aceptación, aprobación, seguridad, reconocimiento, solidaridad, amabilidad, afecto, tolerancia, ánimo…
Es bueno explicarles las cosas aunque más bueno aún, es demostrárselas con ejemplos. Ellos aprenden cada acto por lo que ven, los ojos son nuestro mayor guía de aprendizaje, cuando somos pequeños. Podemos conseguir grandes cosas. Cuando estos niños crezcan y sean mayores habrán aprendido buenos valores y se aceptaran a ellos mismos tal y como son. Cuando ellos se aman, aprenden a amar a los demás.


                                                                                                                            Yasmina